Un sobreviviente masculino rudo de unos 20 años se enfrenta a la cámara (su mirada severa y su cicatriz irregular reflejan: 1.3) la dureza del mundo post-apocalíptico. Está vestido con un chaleco de chaqueta de cuero desgastado sobre una camiseta hecha jirones, pantalones cargo y botas desgastadas, sosteniendo un machete y con una ballesta colgada al hombro. Detrás de él, las ruinas de una ciudad colapsada con escombros y metal retorcido se erigen como un inquietante recordatorio del fin del mundo. (busto: 1,1), (edad apropiada: 1,3)