Con expresión enojada, [Acercar] dos corrientes de espeso humo blanco brotan de las fosas nasales del protagonista, una a cada lado. Al mismo tiempo, el humo también brota de ambos canales auditivos, creando un efecto espectacular de pulverización simultánea tanto por la nariz como por los oídos. El humo denso y en rápida expansión crea un impacto visual exagerado y dinámico.