En la imagen, un vagabundo estadounidense está sentado con naturalidad en un sofá. Viste ropa andrajosa y que no combina, puesta en capas para protegerse del frío. Su abrigo está roto y deshilachado en los puños, sus pantalones están atados con una cuerda y sus zapatos están rotos y pegados con cinta adhesiva. Su cabello está despeinado y su barba descuidada.