El protagonista principal de la escena es el surf, de pie firmemente sobre una tabla de surf con una postura equilibrada que parece concentrada y poderosa. Lo que lo hace único es que no cabalgan sobre las olas del océano, sino que se deslizan a través de olas hechas de nubes. El cielo está iluminado por el sol poniente, con nubes de color rosa púrpura que se mezclan con una luz dorada, creando una atmósfera de ensueño y surrealista. El ambiente general es a la vez dinámico y fantástico.